Escocia es un país que hechiza con sus paisajes de ensueño, su historia legendaria y su atmósfera mística. Más allá de Edimburgo o Glasgow, existen lugares que reflejan el alma auténtica de las Highlands, donde los castillos se alzan entre montañas y el tiempo parece detenerse. Cinco de esos tesoros son Oban, Carrbridge, Elgin, Cawdor Castle y Pitlochry, enclaves que condensan la esencia escocesa en su máxima expresión. Estos maravillosos lugares y muchos más los visitaremos en el viaje que haremos a Escocia, en agosto de 2026.
Si deseas información sobre este viaje, puedes llamarnos al teléfono 922 240 951 o escribirnos por WhatsApp al 655 937 174.
Oban: la puerta de las islas
Situada en la costa occidental, Oban es conocida como “la puerta de las Hébridas”. Su bahía en forma de herradura ofrece una de las vistas más hermosas del país, con el mar extendiéndose hacia las islas de Mull y Kerrera. El encanto de Oban reside en su mezcla de vida portuaria y ambiente costero tranquilo, ideal para pasear junto al muelle y contemplar los barcos que parten hacia el horizonte.
Entre sus lugares de interés destaca la Colina McCaig’s Tower, una imponente construcción circular inspirada en el Coliseo romano, desde donde se disfruta una panorámica espectacular de la ciudad y las islas vecinas. Los amantes de la gastronomía no pueden dejar de probar su famoso marisco, especialmente las ostras y langostas frescas. Oban es también un excelente punto de partida para explorar castillos como Dunstaffnage, uno de los más antiguos de Escocia, y para visitar la destilería local, donde se elabora uno de los whiskies más apreciados del país.

Carrbridge: el encanto del viejo puente
En pleno corazón de las Tierras Altas, Carrbridge es un pequeño pueblo que parece detenido en el tiempo. Su símbolo más famoso es el Old Packhorse Bridge, un puente de piedra de 1717 que se alza grácilmente sobre el río Dulnain. Aunque parcialmente derruido, sigue siendo uno de los lugares más fotografiados de Escocia por su belleza pintoresca y su aire romántico.
Rodeado de bosques y rutas naturales, Carrbridge es perfecto para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza. Además, se encuentra muy cerca del Parque Nacional de Cairngorms, donde abundan senderos, lagos y fauna silvestre. Su ambiente acogedor y su carácter típicamente escocés lo convierten en una joya discreta pero inolvidable.

Elgin: historia y espiritualidad
La ciudad de Elgin, en el condado de Moray, es un destino lleno de historia. Su monumento más emblemático es la Catedral de Elgin, conocida como “la Linterna del Norte”. Aunque en ruinas desde el siglo XVI, sigue impresionando por su arquitectura gótica majestuosa y la serenidad que la rodea.
Elgin fue un importante centro religioso y comercial durante la Edad Media, y aún conserva un interesante casco histórico con edificios de piedra y calles elegantes. También es hogar de la destilería Glen Moray, donde los visitantes pueden conocer el proceso artesanal del whisky escocés y degustar sus variedades más finas.

Cawdor Castle: leyenda y elegancia
Entre Nairn e Inverness se levanta Cawdor Castle, uno de los castillos más bellos y evocadores de Escocia. Construido en el siglo XV, está íntimamente ligado a la leyenda de Macbeth, la tragedia de Shakespeare, aunque su historia real es aún más fascinante.
El castillo está rodeado por jardines espléndidos, bosques centenarios y un río cristalino, que crean un entorno de cuento. En su interior, las habitaciones conservan muebles antiguos, tapices y objetos que narran siglos de vida noble. Cawdor Castle representa la unión perfecta entre historia, naturaleza y arquitectura, y ofrece una visión íntima de la vida en la Escocia feudal.

Pitlochry: elegancia victoriana entre montañas
En el corazón de Perthshire se encuentra Pitlochry, uno de los destinos más encantadores de las Tierras Altas. Famoso por su arquitectura victoriana, sus calles están llenas de tiendas artesanales, casas con tejados de pizarra y jardines floridos. Rodeada de montañas, bosques y ríos, es ideal para el senderismo, especialmente en otoño, cuando los paisajes se tiñen de dorado.
Entre sus atractivos destacan la presa e hidroeléctrica de Pitlochry, con su famoso “escalón de salmones”, la destilería Blair Athol y el Festival Theatre, un referente cultural. Es un lugar donde la belleza natural y el refinamiento histórico conviven en perfecta armonía.

